| 1. Importancia Del Viaje
El viaje del Papa Benedicto XVI a Estados Unidos es un acontecimiento importante, por su misma trayectoria reconciliadora, por su preocupación por los diversos problemas internos de la iglesia, por la necesidad de asumir los retos de una sociedad de inmigrantes hispanos, que son mayoría dentro de la Iglesia católica y por su mensaje a las Naciones Unidas. Su visita refleja, en esa sociedad diversa, una gran acogida después de escuchar su mensaje. El Papa, antes de su visita, envió un mensaje de esperanza cristiana a los americanos. Las fuentes del Vaticano afirman que su mensaje será claro respecto a la defensa de la vida, de la familia, de la dignidad sacerdotal, y, sobre todo, en la defensa de los derechos de la persona ante las Naciones Unidas.
En un país preocupado por los abusos de algunos sacerdotes, acusados de pederastia, el Papa afrontó este problema con dignidad “promoviendo la reconciliación, invitando a una purificación de la vida. Manifestó “que se sentía profundamente avergonzado por esos comportamientos delictivos”. “Ha sido un gran sufrimiento para la Iglesia de Estados Unidos y para la Iglesia en general y para mí personalmente”. Siguiendo este mismo pensamiento manifestó que “la pederastia es absolutamente incompatible con el sacerdocio y quienes han sido culpables de pederastia no pueden ser Sacerdotes”.
“La Iglesia está decidida a que esas cosas no puedan volver a suceder en el futuro y ha puesto todos los medios en el aspecto de la justicia, de la pastoral de la reconciliación y de la presencia, con la finalidad de solventar la ayuda a las víctimas y ayudarlas”.
2. Llegada Y Acogida
El Santo Padre llegó a Estados Unidos acompañado de su séquito. Fue recibido por el Presidente Bush, su esposa y por el Nuncio del Vaticano en Norteamérica. Es la primera vez que un Presidente de EE. UU. va al aeropuerto a recibir a un visitante extranjero, gesto que el Papa agradeció.
El Papa fue recibido en la Casa Blanca con una parafernalia impresionante e inusual. En este encuentro se cruzaron palabras de felicitación por el ochenta y un cumpleaños del Papa y palabras de amistad y de cariño del Presidente cuando dijo “los cumpleaños se pasan tradicionalmente entre amigos cercanos, así que nos sentimos muy honrados de que haya decidido pasarlo con nosotros”.
En un plano más amplio le recordó a Bush una de sus grandes preocupaciones “la necesidad de resolver los conflictos internacionales para que las generaciones futuras puedan vivir en un mundo donde la verdad, la libertad y la justicia puedan florecer”. En este ambiente se analizaron también los principales problemas a nivel internacional: Irán, Israel, Palestina e Irak, las minorías cristianas perseguidas en países islámicos, los problemas del Líbano y el rechazo del terrorismo. Al mismo tiempo presentó la Religión y la moralidad, como soportes indispensables, para la prosperidad política. Coincidieron en la condena de aborto, la experimentación con células madre y la ingeniería genética. Hubo un silencio significativo para, posiblemente, limar la oposición de la Iglesia a la guerra de Irak, aunque en la audiencia personal, entre ambos, se propuso “la precaria situación de las comunidades cristianas en Irak y del problema palestino – Israelí”.

3. Reunión Con Los Obispos
Necesitaba la Iglesia norteamericana la presencia del Papa, sus palabras reconociendo los problemas internos y animándolos a los desafíos de la sociedad. En su reunión con los Obispos les dijo que “asuman un papel de ejemplo y liderazgo en la erradicación de abusos sexuales de menores en Estados Unidos”. Hay que reconocer, que la homosexualidad, la pederastia, es un problema grave en la sociedad actual. En todos los estamentos existe este gran problema con una especie de consentimiento silencioso por su relación con las grandes mafias internacionales.
La Iglesia ha vivido ese problema y ha confesado públicamente la vergüenza que ha sufrido, ha asumido indemnizar a las víctimas y expulsar a los delincuentes.
El Papa afirmó también que hacer frente a este problema no ha sido fácil y abogó por “cerrar heridas y promover la reconciliación”. El problema de la pederastia está muy arraigado en EE.UU. Y dijo “que no tiene sentido hablar de protección de la infancia cuando la pornografía entra en tantas casas”.
En este mismo contexto, en la Misa celebrada en la catedral de Nueva York, reiteró el daño causado por los abusos a menores y expresa su cercanía espiritual a los religiosos afirmando “que ahora es el momento para curar heridas, motivo de purificación y responder con esperanza cristiana a los desafíos surgidos por esta situación y tener esperanza para superar las consecuencias negativas para la Iglesia, principalmente, en la disminución de las vocaciones sacerdotales”.
4. El Problema De La Inmigración
A pesar de estos problemas hay que reconocer, que la Iglesia crece gracias a los inmigrantes, a los hispanos, que acuden a este país para encontrar un medio de vida mejor.
Las comunidades cristianas se multiplican, gracias a los inmigrantes, que con su testimonio han dado una nueva vitalidad al cristianismo.
Ellos suman el cuarenta por ciento de los católicos norteamericanos y les dijo en español que “la Iglesia espera mucho de ellos”. Su presencia es esperanzadora porque, en gran mayoría, son personas jóvenes, aunque existe un problema serio ya que “en el campo escolar ha sufrido una crisis debido a que los nuevos inmigrantes no pueden pagar el coste de la escuela privada y dirigió “un llamamiento especial a los religiosos y sacerdotes diciéndoles que no abandonaran las escuelas, “renovad vuestro compromiso con las escuelas, sobre todo en las zonas más pobres”.
En una de las celebraciones multitudinarias en el Washington Nacional (estadio de equipo de beisbol) el Papa concelebró una Misa multitudinaria y en su homilía trató unos de los problemas más preocupantes en la sociedad americana y para la Iglesia, el problema de los inmigrantes, pidiendo que se acepte la diversidad de los que vienen de otros países”. Dejando la historia de los primeros inmigrantes y de sus problemas y soledad les habló claramente a los católicos porque ponen impedimentos o son hostiles con ellos. Alaba la acción de acogida en las parroquias a pesar de que esto les supone la enemistad con otros fieles. Incluso el Papa, en su encuentro con Bush trató este problema haciéndole saber su preocupación por la ruptura de las familias, que se ven separadas, cuando uno de los progenitores es expulsado del país, dejando atrás a los hijos nacidos en Estados Unidos.
5. Discurso En La Asamblea De Las Naciones Unidas
En la Sede Central de las Naciones Unidas el Papa recibió una recepción inaudita.
Después de los saludos protocolarios y de dar las gracias por la invitación a visitar la Sede central de esta organización. El Papa planteó diversos problemas, concernientes al mundo internacional, a los derechos humanos y al aspecto religioso.
Respecto al orden internacional les recordó al Dominico español Francisco de Vitoria, calificado, con razón, como precursor de la idea de las Naciones Unidas, creando el “ius Gentium” el “derecho de las gentes” que es la base de las relaciones internacionales.
En el orden político les animó a llevar a cabo los objetivos fundacionales, es decir, alcanzar los fines comunes de paz y desarrollo mediante las reglas mundiales del bien común, salvaguardando los problemas de libertad, teniendo en cuenta que estos problemas no pueden estar subordinados a los intereses de varios países. En los problemas internacionales hay que aprovechar todos los medios diplomáticos y de diálogo para la reconciliación.
Instó a los políticos, a los líderes internacionales, a actuar conjuntamente y de buena fe, en las cuestiones económicas, de seguridad, de la reducción de desigualdades, protección de medio ambiente buscando la solidaridad.
En el campo social habló de los derechos humanos defendiendo, que se estaba violando el orden de la creación, rompiendo su armonía, mediante la destrucción del medio ambiente. Advirtió de los riesgos de interpretar la Declaración Universal de los derechos humanos desde una perspectiva utilitarista y estrecha.
“Los derechos humanos son la mejor garantía para la paz, para la seguridad y para la erradicación de la violencia y necesarios para eliminar las desigualdades entre países y grupos humanos. Debemos ser capaces de responder a las demandas de la familia humana respetando las leyes internacionales”.
Respecto a la libertad religiosa hizo alusión a la discriminación de las minorías cristianas en los países musulmanes. La libertad religiosa va más allá de la libertad de culto e incluye la protección contra la ideología secular prevalente. Nunca debería ser necesario negar a Dios para poder disfrutar de tus propios derechos. Defendió el derecho a la vida y la naturaleza trascendente de la persona.
6. Frases Diversas Del Papa
El resumen del discurso del Papa ante la Asamblea de las Naciones Unidas lo resumen los siguientes textos:
Respecto a la fe y vida pública reclama “que los creyentes contribuyan a la construcción del orden social”. “Se debe separar la esfera religiosa de la acción política en el diálogo entre religiones”.
En el plano internacional recordó a África y a otras partes del mundo que permanecen al margen del auténtico desarrollo. “Se necesita una búsqueda de los medios para prevenir y controlar los conflictos”.
Respecto a los derechos humanos apeló a la necesidad de defenderlos a nivel personal, de comunidad e internacional, como algo que necesitamos para alcanzar la auténtica paz. “La defensa de los derechos humanos es la estrategia para extirpar las desigualdades”.
“Los derechos humanos se basan en la ley natural inscrita en el corazón del hombre”. “Hay que adoptar un método científico que respete realmente los imperativos éticos”. “La indiferencia o la falta de intervención de la comunidad internacional, puede causar un daño real”.
Su discurso mereció el aplauso de todos y firmó en el libro de visitas con esta frase “El trabajo de la justicia traerá la paz”.
7. Encuentro Con Los Jóvenes
El Papa tuvo un encuentro cálido con los jóvenes y seminaristas. Recordó su juventud llena de dificultades por el nazismo, la falta de libertad y la mentira. Sus palabras están marcadas por la cordialidad, el cariño, la esperanza y el deseo de que encuentren su camino. “Ustedes están llamados a continuar esa cadena de amigos de Jesús, que encontraron en su amor el gran tesoro de sus vidas. Si no lo han hecho, plantéense seriamente si el Señor les pide seguirle de un modo radical en el ministerio sacerdotal o en la vida consagrada”. Les invitó a “defender rigurosamente la libertad, que es un valor fundamental pero frágil, pues puede ser manipulada siniestramente cuando se pierde la referencia a la verdad. Lo que a veces se presenta como una experiencia de libertad puede llevar a adiciones o a la confusión moral”.
“No os dejéis manipular por la mentira y las injusticias que quieren explotar el corazón y la manipulación de la mente”. “Tenemos que responder con una renovada acción social”. Veintidós mil jóvenes aclamaron al Papa, le cantaron el cumpleaños feliz y su rostro mostró el agradecimiento ante esa demostración de cariño.
8. Secularización
Otro de los problemas importantes en las preocupaciones del Papa, y que es un reto para la Iglesia y para los Católicos, es la necesidad de afrontar, con dignidad, el “secularismo” y que sean fermento espiritual en estos difíciles momentos. Los desafíos, que plantea la sociedad, son consecuencia de que vivimos en una sociedad secularizada y materialista, caracterizada por el aumento de la violencia, del debilitamiento del sentido moral y el creciente olvido de Dios y se lamentó de que muchos bautizados, en lugar de actuar como fermento espiritual en el mundo, adoptan actitudes contrarias a la verdad del Evangelio. Habló también del avance del laicismo radical, la consolidación del relativismo, del bienestar que lleva a los Gobernantes a prescindir de los valores religiosos y a legislar rechazando sus aportaciones.
Este laicismo radical o excluyente está en contradicción con un laicismo constructivo, que reconoce la separación del Estado y de la Iglesia, pero que apoya la aportación de lo religioso al bien común.
A pesar de todos estos inconvenientes afirma que es cierto que las sociedades cambian mucho, pero también es cierto que la sociedad en Estados Unidos es cada vez más pro católica. Un ejemplo característico, pero muy importante, es que por primera vez en la historia, la mayoría de los miembros del Tribunal Supremo son católicos y esto en una sociedad mayoritariamente protestante.
9. Oración En La Zona Cero
Al término de su viaje el Papa ofrece un gesto conmovedor rezando por las víctimas del once de Septiembre. Esta oración profunda y prolongada por todos bajo el signo del Dios de la paz, se unió al dolor de los representantes de las víctimas, hablando y compartiendo con cada uno, su dolor, su sufrimiento y sus recuerdos.
En este mismo sitio pronunció frases inolvidables. “Atrae a tu camino de amor a quienes tienen el corazón y la mente consumidos por el odio”. “Pido a Dios la sabiduría y el coraje para el verdadero amor y la paz reinen en los corazones de todos”. “Esta visita a la zona cero permanecerá grabada para siempre en mi memoria”.
A su paso por las calles y en los encuentros con la multitud, ha recibido muestras de amor, de simpatía, con independencia de la Religión, de partidos políticos, porque han comprendido que es el Papa del amor, de la verdad, de la reconciliación y que solo quiere la paz y la justicia para todos.
A la alegría y esperanza, que han dejado en su corazón la multitud de jóvenes en el Yankee Stadium, se une el silencio de su oración en la Zona Cero, conmovido por el silencio y la soledad de las familias y supervivientes. Su aliento emocionado a la policía y fuerzas de seguridad, que con su sacrificio, han salvado muchas vidas humanas y son considerados como los ángeles de la esperanza en aquel infierno.
Su visita, escribe la prensa, ha sido un triunfo por la aceptación de todos. Para el Papa su visita ha sido una experiencia inolvidable. Ha quedado contagiado por la acogida, el fervor de sus gentes y por la capacidad para aceptar su mensaje.
Para todos nosotros esta visita ha dado respuestas a los problemas de los católicos americanos, se ha acercado a los representantes judíos, con el deseo del diálogo interreligioso. Ha sabido poner al servicio de la sociedad su formación intelectual y su cercanía, como Pastor de toda la Iglesia, defendiendo el mensaje de Cristo, como algo necesario en todo tipo de sociedad.
Gracias, Santo padre, por tu delicadeza, por decir la verdad, por sufrir con la gente, por tu mensaje y preocupación por los más pobres y por desearnos un mundo mejor en paz.
José González. Palma, O. Carm.
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