
Así lo han titulado algunos. Ya ha sido una novedad, que ha sorprendido, el hecho de que el Papa haya decidido publicar la Proposiciones que los obispos han presentado al romano Pontífice como fruto del trabajo, reflexión y oración de la Asamblea. Cosa que nunca se ha hecho por su carácter confidencial. Sobre la base de estas Proposiciones, presentadas por los Padres Sinodales, el Santo Padre redactará la Exhortación apostólica postsinodal, que es un documento que sintetizará el trabajo de los 252 participantes en el Sínodo de los Obispos. Se trata de unas Proposiciones que recogen todos los temas discutidos.
Entre estos temas tratados, algunos tienen una especial relevancia, como es la atención que se les prestó “a los divorciados y vuelto a casar”, expresando los Sinodales la “sufrida preocupación” por ellos, y “confirma la importancia de una acción pastoral de atención y acogida” a estos casos. Y aclaran los obispos: “Según la tradición de la Iglesia católica, no pueden ser admitidos a la Santa Comunión, pues se encuentran en condición de objetivo contraste con la palabra del Señor, que remontó el matrimonio al valor original de indisolubilidad”. Pero les alientan a que participen en todas las dimensiones de la vida de la Iglesia.
También abordan el tema de varones casados, como remedio a la falta de sacerdotes, y ha sido considerado este tema como “un camino que no hay que recorrer”. Esta proposición fue descartada incluso por las iglesias católicas orientales en las que hay sacerdotes casados, de los llamados “viri probati”, varones probados. También se afrontó con mucha atención la cuestión de poder ofrecer la Comunión en la Misa católica a bautizados de otras confesiones cristianas, y se rechazó porque la Eucaristía es