“El África de hoy se puede comparar con aquel hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó ( cf. Lc 10, 30-37)...África es un continente en el que innumerables seres humanos, hombres y mujeres, niños y jóvenes, están tendidos de algún modo, al borde del camino, enfermos, heridos, indefensos, marginados y abandonados. Ellos tienen necesidad imperiosa de “buenos samaritanos” que vengan en su ayuda”.
(Ecclesia in Africa, nº 41)
La tarea misionera de la Iglesia se identifica con “el buen samaritano”: es un anuncio directo, vivo y eficaz de la Buena Noticia del amor de Dios. Quien conoce a Cristo es capaz de reconocerle en toda persona que sufre. La fe le comprometerá en una acción concreta y real de anuncio del Evangelio y de lucha por la vida; la esperanza le sostendrá, perseverante, a pesar de las dificultades; la caridad se traducirá en creatividad y cercanía frente a las necesidades de cada persona.
Que la Cuaresma 2006 sea para cada uno de nosotros una invitación a dejarnos renovar por el Misterio Pascual.
Dios nos quiere vivos y artesanos de la vida. Muertos y resucitados con Cristo podremos continuar anunciando la Buena Nueva a todos los que están al borde de cualquier camino de la historia: El amor de Dios es más fuerte que la muerte. Dios, en Jesucristo, nos ha manifestado su amor por la vida de toda la persona y de toda persona:”... innumerables seres humanos, hombres y mujeres, niños y jóvenes..., al borde del camino, enfermos, heridos, indefensos, marginados y abandonados.”
"Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación" (Mc 16, 15)
PACO DAZA, O. Carm.