El pan que yo os daré es mi carne por la vida del mundo

Pintura que adorna la capilla católica de la cárcel. ¡Todo es don de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo!

Desde hace cuatro años, la comunidad carmelita de Bobo-Dioulasso se viene haciendo cargo de la capellanía de la Prisión de la ciudad. El responsable directo de este ministerio es Eugenio Kaboré; los demás hermanos colaboramos con él en algunas tareas de acompañamiento humano-espiritual y, en especial, en las celebraciones de la Eucaristía cada domingo. Hay otras comunidades de religiosos y de religiosas que nos ayudan en este servicio.

En la Cárcel de Bobo, los internos que lo desean se organizan por confesiones religiosas y cada grupo intenta vivir las prácticas devocionales de su fe. En concreto, hay animistas, cristianos protestantes, musulmanes y cristianos católicos.

Estos últimos han creado su propia CCB (comunidad cristiana de base) y se reúnen periódicamente para organizar los actos que, en este sentido, la estructura carcelaria, les permite: catequesis, lectura en grupo de la Palabra, ensayo de cantos y preparación de la liturgia dominical, debates y actividades deportivas.


NAVIDAD 06
Después de la Misa de Navidad del año pasado, organizamos una comida fraterna con la comunidad cristiana de la Prisión.


La capellanía colabora estrechamente con la Asistencia Social del centro penitenciario en aquellas actividades que son comunes a todos los internos y en casos concretos de ayuda puntual. Al no existir nada oficialmente establecido y al no tener tampoco un presupuesto asignado, ésta es una tarea bastante delicada y comprometida. Económicamente, hacemos frente a los gastos gracias a las limosnas que recibimos para esta misión; hay quienes no pueden dar dinero y nos ayudan con bienes materiales tales como jabón, ropa usada y en buen estado, sacos de arroz y de maíz o medicinas.

Las condiciones de vida en las que viven estas personas son extremas: falta de espacio y de intimidad personal, insalubridad del edificio, insuficiencia alimenticia, escasez de acompañamiento psicológico que les permita una reinserción social,... ¡Todo es bienvenido y todo es agradecido por estos hermanos nuestros!


COMIDA NAVIDAD:
Fray Fran-çois y Fray Dominique preparan la comida para que los internos celebren el día de navidad.

Muchos de estos hombres y mujeres han descubierto a Dios en la cárcel; otros y otras han hecho la experiencia de una imagen de Dios mucho más cercano y creíble: un Dios Padre que sorprende siempre al juicio del mundo con amor y con misericordia; un Dios Hijo que anuncia un camino nuevo, una verdad que merece la pena y una vida nueva llena de posibilidades; un Dios Espíritu Santo que rompe barreras, que sostiene en la lucha y que anima con su gracia.

Somos conscientes de la responsabilidad que implica este ministerio y reconocemos que, delante de ciertos casos y situaciones, nos sentimos incapaces y limitados. Podemos decir, parafraseando a Antonio Machado, que vamos haciendo camino al andar. Estamos abiertos a todo lo que pueda mejorar nuestra presencia en este servicio apostólico y, lo más importante, lo hacemos en nombre de la Iglesia y de nuestro carisma.
Sí, en cuanto carmelitas hemos comprendido que nuestra Profesión Religiosa nos compromete a ser:
- un signo y un testimonio profético de relaciones nuevas y fraternales entre los hombres, en especial entre los más pequeños de la historia;
- un anuncio profético de justicia y de paz en la sociedad;
- artesanos en la transformación de sistemas y de estructuras de pecado en sistemas y estructuras de gracia.
“Jesús les preguntó: - ¿dónde están?, ¿ninguno de ellos se ha atrevido a condenarte?
Ella le contestó: ninguno, Señor.
Entonces Jes ús añadió:
Tampoco yo te condeno. Puedes irte y no vuelvas a pecar” (Jn 8, 10-11).


SUBSUELO
"Mientras quede la esperanza hay libertad"

 

Paco Daza, O. Carm. Burkina Faso

 

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