EL
SILENCIO EN EL RITO DE COMUNIÓN. 4
En el mes
de marzo nos hacíamos este interrogante: ¿En qué
momentos se prescribe que la Asamblea debe observar el silencio
sagrado?
Ya hemos respondido al que sigue a la invitación a orar
que hace el sacerdote antes de la Oración Colecta, el que
ha de acompañar a la Liturgia de la Palabra y la Plegaria
Eucarística y hoy presentaremos el que se ha de observar
en el Rito de Comunión.
Este rito está compuesto, al igual que la plegaria Eucarística,
de varios momentos con sus significados y valores. La OGMR en
el número 56 puntualiza: “Ya que la celebración
eucarística es un convite pascual, conviene que, según
el encargo del Señor, su Cuerpo y su Sangre sean recibidos
por los fieles, debidamente dispuestos, como alimento espiritual.
A esto tienden la fracción y los demás ritos preparatorios,
con los que se va llevando a los fieles hasta el momento de la
Comunión”.

¿Cuáles son estos preparatorios?
a) La Oración Dominical
En ella se pide el pan de cada día, con lo que también
se alude, para los cristianos, al pan eucarístico y se
implora la purificación de los pecados, de modo que en
realidad, “las cosas santas se den a los santos”.
El sacerdote invita a orar...
b) En el Rito de la Paz, que sigue, los fieles
imploran la paz y la unidad para la Iglesia y para toda la familia
humana.
c) La Fracción del Pan, un gesto realizado
por Cristo en la Última Cena. En los tiempos apostólicos
fue el que sirvió para denominar a lo que hemos conocido
pocos años atrás como “la misa” y como
“eucaristía”. Este rito no sólo tiene
una finalidad práctica, sino que significa además
que nosotros, que somos muchos, en la comunión de un solo
pan de vida, que es Cristo, nos hacemos un solo cuerpo.
d) Inmixtión o mezcla: el celebrante deja
caer una parte del pan consagrado en el cáliz.
e) Cordero de Dios un canto o recitado que se
debe repetir cuantas veces sea necesario para acompañar
la fracción del pan. La última vez se concluirá
con la palabra “danos la paz”.
f) Preparación privada del sacerdote con
una oración en secreto... los fieles hacen lo mismo, oración
en silencio.
g) Luego el sacerdote muestra el Pan Eucarístico
que recibirán en la Comunión, y los invita al banquete
de Cristo.
h) Canto de Comunión. Mientras sacerdote
y fieles reciben el Sacramento, tiene lugar el canto de Comunión
que debe expresar, por la unión de voces, la espiritual
de cuantos comulgan, demostrar al mismo tiempo, la alegría
del corazón y hacer más fraternal de los que van
avanzando para recibir el cuerpo de Cristo.
i) Cuando se ha terminado de distribuir la Comunión,
el sacerdote y los fieles, si se juzga oportuno, pueden orar por
un rato recogidos. Si se prefiere puede cantar toda la Asamblea
un himno, un salmo, o algún otro canto de alabanza.
j) En la oración después de la
Comunión, el sacerdote ruega para que se obtengan los frutos
del misterio celebrado. El pueblo hace suya esta oración
con la aclamación: “Amén”.
De este modo, se cumple lo que la “Eucaristía Patricipationem”
el 27 de abril de 1973 recomendaba: “A fin de que los asistentes,
en respuesta al momento particular en que, el silencio se coloca,
se concentren en sí mismo, o bien reflexionen brevemente
sobre todo lo que han oído, o alaben y rueguen al Señor
en la intimidad de su propio espíritu” (nº 18).
MANUEL JURADO, O. Carm.