¿Cómo se evalúa
la fe?
El Ministerio de Educación ha hecho saber que la nueva
materia escolar titulada “Sociedad, Cultura y Religión” tendrá los
mismos efectos que cualquier otra materia, en conformidad con lo que ha recomendado
El Consejo Escolar de Estado y el Consejo de Estado.
Esto lo ha traducido un editorialista diciendo que “la religión
católica se ha convertido en religión estatal” ¡Lo
que aguanta el papel! Otro periódico ha titulado: “El Supremo antepone
el acuerdo con la Santa Sede a la Constitución”. ¡Y se quedan
tan panchos! Y otro titula: “El PSOE pregunta: ¿Cómo se evalúa
la fe?”. Es decir, que ‘religión’ es igual que ‘fe’.
Y sólo voy a citar un caso más: Martín Ferrand, que yo lo
consideraba un hombre ponderado, se le ocurre decir en otro periódico: “Pilar
del Castillo (ministra de Educación) convierte la escuela en catequesis”.
Pero ¿es posible que nadie se haya molestado en enterarse en qué consiste
la asignatura de Religión? La regla más elemental del periodista
es informar correctamente, pero no desinformar. Puede más la fobia anticlerical
que la verdad. Y para los demócratas de poco pelo les recordamos que
el 85% de los padres españoles han pedido para sus hijos clase de Religión.
Dos
hombres oraban mientras se hundían las ‘Torres Gemelas’
Stanley Praimmanht y Brian Clark son dos oficinistas que trabajaban
en las Torres Gemelas de Nueva York, cuando éstas
fueron hundidas por terroristas árabes el 11 de septiembre,
hace a-hora dos años. Jamás se habían
dirigido un saludo porque no se conocían. Stanley
quedó atrapado bajo los restos de una pared de cartón
yeso. Es un creyente sincero y estaba resignado a morir.
Pero en esto que oye una voz al otro lado de su sepulcro
de cascotes. Es la voz de Brian. En vez de pedirle ayuda,
lo primero que pregunta es: ¿eres creyente? El otro
le responde: “Me llamo Brian y voy todos los domingos
a misa; pero ahora si quieres salvarte, lo mejor será que
me des la mano”. Stanley agarró la mano que
se le ofrecía con fuerza y los dos hicieron una oración
sin saber que se realizaría su rescate. La oración
duró hasta que alguien llegó a salvarlos. Se
dijeron: “si salimos de ésta seremos hermanos
para toda la vida”. Stanley no tiene duda de que se
salvó porque Dios escuchó su oración.
Los dos se salvaron.
La
crueldad de un anuncio
Este verano, al menos hasta el momento en que escribo este comentario,
nos han machacado los oídos en radio y TV con un anuncio
de una marca de coches, que es una verdadera crueldad. Lo
oí primero en la COPE de forma reiterada, y me extrañó mucho
que esta emisora aceptase este tipo de mensajes. Después
lo oí en otra emisora y en televisión. Parece
mentira que para vender un coche haya que decirle a los jóvenes
tantas barbaridades: primero, que salir de vacaciones con
la familia es una lata; en segundo lugar, que lo importante
en las vacaciones es divertirse incluso a costa de los demás,
y en tercer lugar, que tener un Seat Ibiza es más
divertido que tener una familia. Es increíble que
esta marca de coches fomente a través de la publicidad
una crueldad tan repugnante. ¡Y después nos
quejamos de la juventud! Como ha escrito un comentarista
de prensa: “Hay que ser muy imbécil para crear
un anuncio así y mucho más imbécil para
contratarlo” (Fernando Iwasaki, en ABC). MIBAM, O. CARM.
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