Jesús nos enseñó: “Venga
a nosotros tu Reino”. Por tanto, hemos de comprender
que no podemos hacer presente el Reino con nuestros propios
esfuerzos, sino que hemos de permitir que él venga
a nosotros y se haga vida. Pero, un falso espíritu
se está adueñando de los pueblos que bajo el
nombre de “progreso” está destruyendo
las relaciones humanas, así como las ideas de bien
común y solidaridad... Ese “progreso” está basado
en la competencia de los individuos |