TEMA DEL MES
Cumpleaños del Papa y Viaje a Brasil 1. Cumpleaños del Papa

En el mes de Abril el Papa celebró su cumpleaños y el segundo año de su elección como Pastor Supremo de la Iglesia. Su trayectoria merece un recordatorio especial por el impulso que ha dado a la Iglesia, por su constante defensa de los derechos del hombre y por su condena de la violencia, del terrorismo, como medio de destrucción de una convivencia pacífica, oponiéndose al laicismo excluyente que lleva al enfrentamiento entre pueblos y naciones.

Este hombre, puesto en entredicho por intelectuales, no aceptado por sectores de la Iglesia, por su carácter exigente, como Cardenal de la Iglesia, ha cambiado la opinión del mundo intelectual, que se ha acercado a su personalidad y ha sido aceptado por todos, por su gran humildad, por su defensa de la verdad, por su carácter dialogante, por su intelectualidad, por su exposición nítida y clara de la fe.

Alrededor de su persona millones de personas se han encontrado encantadas por su desvelo a favor de todo hombre. En este último año, según las estadísticas, “el Papa ha reunido a más de tres millones de peregrinos en el Vaticano” durante sus periódicas apariciones o sus celebraciones litúrgicas, audiencias y mensajes. Antes de su elección como Papa expresó su deseo de retirarse a su “pequeño paraíso” en su casa de Pentling, cerca de Ratisbona.

En este contexto el Papa ha ido demostrando su personalidad, cercana al hombre y a sus preocupaciones. Es una persona condescendiente, amable, amigo de la amistad y amante de la vida familiar.

Sus viajes a Polonia, Alemania, España, Turquía, a Brasil, han puesto de relieve sus grandes preocupaciones y su deseo de que encontremos a Dios siempre, que nuestro corazón esté en una actitud de búsqueda, se deje guiar por la gracia y comprenda, que el conocimiento de Dios y de la fe, es lo que conduce a la unión con el amor.

el Papa ha reunido a tres millones de peregrinos en el Vaticano
2. El Papa, hombre providencial

Dentro de la Iglesia es considerado como “un hombre providencial”. Sus primeras palabras, como Papa, definen su personalidad y la motivación fundamental de su comportamiento. “Soy un sencillo, humilde trabajador de la viña del Señor”. Mi verdadero programa de gobierno es “no hacer mi voluntad, ni seguir mis propias ideas, sino ponerme, junto con toda la Iglesia, a la escucha de la palabra y dejarme conducir por Él”.

Estas primeras palabras marcan su vida y fundamentadas en el convencimiento de que “Dios es amor”, el que preside todas sus actuaciones. Con Dios, centro de todo, y de toda la historia, empieza a recorrer su camino como Pastor de la Iglesia.

3. Sus grandes preocupaciones

Sus preocupaciones siempre están relacionadas con la “defensa de la fe”, con la “influencia del cristianismo y su importancia en la historia” y la “lucha contra los problemas o Instituciones que discriminan al hombre por causa de la justicia, por el color de la piel, por su cultura o por sus creencias y por la laicidad excluyente, que quiere relegar a la Religión al plano privado o al baúl de los recuerdos.

La sociedad parece que está de espaldas a Dios, se somete a los dictados de intereses partidistas o a ideologías” que imponen sus propios criterios o sus exigencias, presididas por una secularización de la vida y un rechazo de Dios y un relativismo moral contrarios a la dignidad de la persona y sin respetar sus derechos más fundamentales.

Ante esta sociedad, perdida en sus creencias, manipulada en sus comportamientos, dormida, por los signos mágicos del nihilismo, permisivismo y relativismo, el Papa nos habla “de Dios”, “de Cristo”, como centro de nuestra vida y del hombre, como testigo de su fe en medio del este mundo. Sus palabras ponen seguridad en nuestra vida, cuando nos dice que “Dios es amor y que de nuestra actitud hacia Él depende toda la visión del hombre, de la vida, de los demás. Con Dios nos hacemos invulnerables ante las manipulaciones y ante los compromisos personales y colectivos”. “Sin Dios el hombre pierde su dignidad” y se dirige al viento que más sopla, aunque lo impulse hacia el desierto, hacia el vacío. “Dios es prioritario en nuestra vida y en nuestro pensamiento”.

Buscamos un Dios que se hace humano en el rostro de Cristo. Tenemos que estar, nos dice el Papa, “a la escucha de la palabra y a la voluntad del Señor para que Él conduzca a la Iglesia en esta hora de la historia. Cristo no es un personaje pasado en la historia”. Hay una relación profunda entre Dios y Cristo, entre Cristo y la Iglesia y entre la Iglesia y el testimonio de los cristianos.

El camino para encontramos con Cristo, dice el Papa, por propia experiencia, parte de un largo camino interior. En este camino encontramos que el Cristo histórico y el Cristo de la fe son lo mismo y que vino para salvar a la humanidad.

4. Cristo dentro de nuestra Vida

El Papa nos impulsa hacia Cristo, como la imagen más perfecta, que consolida nuestra fe. El himno cristológico sobre Cristo de San Pablo, centra nuestra fe y constituye su encuentro con Cristo. “Tened los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús quien, a pesar de tener la forma de Dios, no reputó como botín ser igual a Dios antes se anonadó, tomando la forma de siervo y haciéndose semejante a los hombres y así, por el aspecto, se humilló, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de Cruz por lo cual Dios le exaltó y le otorgó un nombre sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, doble la rodilla cuanto hay en el cielo y en la tierra y toda lengua proclame que Jesús es Señor para gloria de Dios Padre”.

Este Cristo acompaña al Papa en todos los acontecimientos y con su fuerza, toma el diálogo como fórmula o medio para que Cristo llegue a todo hombre y no tiene miedo de comunicar esa gran alegría de Cristo en sus conversaciones con Hans Kung, con los racionalistas e intelectuales de cualquier creencia, con los islamistas, con los políticos, con todo hombre.
Bajando de la teoría a la práctica, el Papa nos pide ser consecuentes con nuestra fe en Cristo Jesús y demostrar, que somos sus testigos, hombres de Dios y de fe en nuestro mundo. Este mundo que no tiene reparo en poner en duda “desde la existencia del mismo Cristo, hasta la historicidad de los relatos evangélicos” y los más mínimos detalles de las verdades de nuestra fe.

Para defender, con garantía, nuestra fe, el Papa nos pide “hacer una síntesis progresiva entre la configuración con Cristo y el compromiso con la Iglesia” para ver, con claridad, que tenemos motivos para apoyar nuestra fe y nuestra “vida cristiana. Sólo a través de Cristo la vida se puede llamar verdaderamente vida, porque el amor y el testimonio de nuestra fe tienen que brillar en todo el mundo”. Estas palabras del Papa nos transmiten seguridad y paz.

Fundamentado en Cristo, el Papa se nos presenta revestido con sus mismas características y todas las personas, que se acercan a Él, desde los más pequeños, o pobres de la sociedad, hasta los Jefes de Estado confirman esta realidad con sus testimonios.

Lo consideran como un hombre de gran humanidad, un amante de la naturaleza y de la música, dotado de gran entendimiento y un generoso espíritu cristiano. No ha tenido ansias de poder. Había pedido en numerosas ocasiones dejar su puesto en Roma y volver a sus estudios teológicos. Es un hombre que aborda los desafíos del pensamiento y de la sociedad con una actitud humana y conciliadora. Acepta cualquier cuestión o problema con una actitud abierta y clara. Es una persona encantadora y cariñosa.

5. Testimonio del Papa sobre Cristo

La visión del Papa sobre Cristo, que hemos expuesto, y los testimonios sencillos sobre su persona, nos obligan a seguir sus pasos juzgándolo bajo el prisma significativo de sus hechos, de sus actuaciones, que van desde el diálogo al más alto nivel intelectual y político, hasta los problemas más simples, aquellos que ocurren en la vida normal de las personas. Su vida es para nosotros un testimonio constante de amor y preocupación.

En los encuentros con personajes del mundo de la política nos encontramos con una persona de alto nivel intelectual y sin miedo a aceptar los más alambicados problemas exponiendo su parecer ante situaciones conflictivas.

Soy un sencillo, humilde trabajador de la viña del señorEn uno de sus encuentros en el Vaticano con el expresidente de Irán le expuso, pon claridad, “que no se puede utilizar el nombre de Dios, como palabra de orden, para la guerra y el odio, ni hablar en su nombre de cruzadas”. Tampoco tiene miedo a denunciar “la radical separación a la que el pensamiento contemporáneo relega la relación entre fe y razón” y nos invita a “superar los obstáculos, que nos separan, para, entablar un auténtico diálogo entre las culturas y las religiones” y a no “permitir que se excluya la religión de los ámbitos públicos, porque esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón constituye un ataque a las convicciones más íntimas”.

Tampoco tiene reparo bajar a los problemas más normales del hombre y a preocupar se por ellos, como pedir “prudencia al volante como un gesto de respeto al prójimo” e invitar a los fieles a rezar por las “víctimas y sus familias en el día de la seguridad vial, o una llamada especial a las autoridades para que salvaguarden la vida humana con los medios más adecuados”.

Desde su propia historia personal en Alemania y desde sus propias convicciones, el Papa hace un llamamiento a Europa, para que reconozca los fundamentos o principios de su historia, ya que una posible solución a los problemas de la sociedad actual, esté en recuperar esa historia, esa cultura y esos valores que la han hecho grande.

En su encuentro con los jóvenes de todo el mundo los anima asumir los roles de su cultura, a vivir, con entusiasmo, con alegría, con sentido de la responsabilidad, sin olvidar sus principios cristianos. Invita a la familia a vivir y defender sus derechos en la educación de sus hijos. Todos los problemas del hombre son sus problemas y forman parte de sus preocupaciones más importantes.

6. Viaje a Brasil

En esta semblanza que estamos haciendo de la personalidad del Papa, la completamos con su viaje a Brasil, que anunció el mismo día de su cumpleaños y, que lo considera, como “un desafío” por los graves problemas, que existen, en esta parte del continente hispano americano.

Este anuncio es un ejemplo de su deseo de vivir los problemas que existen en esa parte del Continente americano y a compartir con ellos la esperanza de un mundo mejor en paz y justicia.
Es difícil condensar su mensaje en un breve artículo por la amplitud de temas y por la compleja situación en que se vive allí.

Nos vamos a limitar a exponer varios aspectos fundamentales de su viaje.

Hay una profunda relación entre Dios y Cristo

7. Encuentro con los jóvenes
Acogido, con gran expectación, por una masa de jóvenes considerable, el Papa se dirige a ellos con alegría. Sus palabras son de satisfacción por encontrarse con este mundo juvenil y de apertura por percibir en ellos un estímulo nuevo para construir un mundo distinto. Los animó a “vivir con entusiasmo, con alegría, pero, sobre todo, con sentido de la responsabilidad”.

En vosotros está el “proceso de evangelización y la lucha contra la devastación de la Amazonía y de otros problemas”.
“Sois no solamente el futuro de la Iglesia y de la humanidad, sois también el rostro joven y sin él la Iglesia estaría desfigurada».

Por esta razón los anima a escuchar la palabra de Dios”, a “respetarse y que, como católicos, ostenten una gran responsabilidad”.

Le presentó a Jesús como el único capaz de mostrar el sentido de la vida presente y darle un sentido de plenitud. Les encomendó una misión importante, posiblemente la más importante para la Iglesia, “sois jóvenes de la Iglesia y yo os envío para la gran misión de evangelizar a los jóvenes y a las jóvenes que andan errantes por este mundo como ovejas sin pastor”.

“Defender los derechos a la vida”, “haced de vuestras relaciones un ejemplo de castidad antes del matrimonio” y «respetad este sacramento, condenar todo lo que se opone a la procreación”, “haced de la castidad un baluarte de vuestras esperanzas.

En este mismo contexto de familiaridad, compromiso y verdad, acusó, en un centro de tratamiento para la toxicomanía a “todos aquellos que están pisoteando la dignidad humana” y “que Dios les exigirá cuentas a todos los que comercian con las drogas» pidiendo, al mismo tiempo, a los jóvenes rehabilitados para «que se conviertan en embajadores de esperanza”.
8. Problemas de la Iglesia

Su viaje tiene un carácter misionero y religioso con motivo de la apertura de la V Conferencia del Episcopado, CELAM. La situación de estos países es difícil y complicada. El fondo agobiante es, que existe una mayoría empobrecida y quieren reivindicar el derecho a su dignidad como personas y ser miembros activos de su propia historia. Estos pueblos «han perdido su humanidad, sus valores y sus esperanzas”, atenazados por ideologías integradas en el poder económico, que elevan a los más “listos” y sume en la miseria a los demás, basados en la corrupción, en el pensamiento único, en la imposición y en la dictadura.

En el aspecto religioso el Papa sabe, que hay un retroceso del catolicismo, por el ambiente socio-cultural, por la diversidad de sectas, por la Teología de la liberación, por la mezcla de la Religión con otros ritos supersticiosos, ajenos a una concepción cristiana de la vida y el humanismo laicista, que ha desafiado a la Religión.

Sólo a traves de Cristo la vida se puede llamar vidaAnte esta situación el Papa ofrece o presenta “una nueva evangelización” que busque la cercanía y autenticidad en una tierra re-ligiosa y desolada por la pobreza.

Apuesta en reforzar la identidad cristiana y buscar caminos apropiados para hacer que nuestros pueblos tengan vida en Jesucristo. “Ante la sed y la necesidad del cristianismo para solucionar los problemas en la vida, debemos hacernos más misioneros y más dinámicos en ofrecer repuesta a la sed de Dios”.

“Somos conscientes de que debemos anunciar el mensaje cristiano, tenemos que ayudar a los pobres a encontrar condiciones de vida justas y responder a todas las exigencias de justicia”.

Su viaje y palabras no tienen intenciones políticas, sino simplemente quieren apoyar al hombre en su contexto personal y social y ayudarle a encontrarse con Cristo y la Iglesia. La Conferencia episcopal, CELAM, tienen un campo abierto para intentar solucionar todos esos problemas apoyados por las palabras del Papa y por las distintas Instituciones, que luchan por encontrar caminos de justicia.

La Iglesia va con la verdad por delante, no hace proselitismo, no persigue ninguna opción política y por eso habla abiertamente, sin cortapisas, ni miedos. El Papa se dirige, en primer lugar, a los Obispos y les dice que hay un debilitamiento general del catolicismo y llamó a una reactivación vigorosa y rigurosa de la acción de la Iglesia “sin recetas mágicas, sino las de toda la vida: la esencia y la tradición del Evangelio, la catequesis, la Eucaristía sin deformaciones”.

América es el continente de la esperanza, por su fe y no por ideologías o formas de gobiernos autoritarios o sistemas económicos, que engloban los grandes monopolios y sólo buscan el valor supremo del lucro. Habló de la misión de la Iglesia y que esta necesita un campo de acción al que no va a renunciar y arremetió contra cualquier sistema político que prescinda de Dios. Tan fuerte fue en este análisis que aseguró “que tanto el marxismo como el capitalismo, han fracasado por cometer el error destructivo de eliminar a Dios y de este modo falsear la realidad” y no han logrado crear ni estructuras justas ni una moralidad común que eviten toda clase de abusos.

Dentro de esta situación el Papa dijo que “el trabajo político no es competencia de la Iglesia, que debe mantener su independencia”. Con estas palabras puso al descubierto la “teología de la liberación” que se identifica con algunas opciones políticas. Sin embargo “esto no indica, afirma, que la Iglesia renuncie a encontrar líderes fuertes en la política, en la universidad o en los medios de comunicación y en el campo religioso.

El Papa les transmite a los Obispos y Sacerdotes su alegría por encontrarse con ellos, les pidió buscar nuevos caminos y los anima con energía, a vivir su “Sacerdocio”, desde el Santuario de Nuestra Señora de la Aparecida, porque su testimonio, bien vivido, dignifica a la Iglesia, suscita la admiración de los fieles, es fuente de bendiciones para la comunidad y es la mejor promoción vocacional. La quinta Conferencia Episcopal de América latina será una nueva y vigorosa evangelización del continente.

9. Políticas sociales
Respecto a las Políticas o problemas sociales el Papa hace un análisis de las estructuras socio económicas justas como condición indispensable para crear un orden justo en la sociedad. Los líderes políticos deben conseguir una auténtica democracia y a luchar en “el gran desafío de la pobreza y la miseria”.

Los pueblos están cansados de promesas electoralistas y quieren caminos para unas estructuras justas que garanticen el bienestar y fomenten el bien común. Sin embargo, la realidad es muy distinta pues, los “líderes populistas” o los basados en las doctrinas comunistas terminan en formas de gobierno autoritarias o dictatoriales, que destruyen cualquier tipo de economía y formas o valores del espíritu y amplían el campo de la corrupción, dejando en la miseria a muchos miles de personas, que quieren vivir dignamente en libertad. No se puede entender, sino es bajo estás fórmulas, que países ricos estén en la miseria por la gestión de Gobiernos que amenazan la estabilidad de los pueblos y contribuyen a un retroceso social imparable.

En este ambiente, un poco raro, es donde también los líderes de la Teología de la liberación, quieren su parcela en exclusividad, arrinconando la acción de la Iglesia. El Papa ha pedido “líderes políticos fuertes” que contrarresten la Acción de líderes populistas que han fracasado en su gestión.

La Iglesia sigue su camino en pos de la búsqueda de la justicia, admitiendo la pluralidad de opciones, pero manteniéndose al margen de cualquier opción política para no perder su independencia en la lucha a favor de los pobres. “La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres, precisamente porque no se identifica con las distintas políticas”.

“Sólo siendo independiente puede enseñar los grandes criterios y los valores inderogables, orientar las conciencias y ofrecer una opción de vida, que va más allá del ámbito político. Formar las conciencias, ser abogada de la justicia y de la verdad, educar en las virtudes individuales y políticas, es la vocación fundamental de la Iglesia en este sector”.
10. Despedida

Terminamos este artículo con la seguridad de que nos hemos dejado muchas cosas importantes en el tintero, como la Beatificación de Fray Galvao, testigo de la fe, los encuentros con el Presidente del Gobierno, marcha contra el aborto, defensa de la familia, Eucaristía y liberación, diálogo entre las diversas culturas, la visita a Nuestra Señora de la Concepción Aparecida, los medios de comunicación social, las sectas...

El Papa ha finalizado su viaje a Brasil con los objetivos cumplidos, de reafirmar la fe cristiana, buscar la solidaridad entre todas las fuerzas de la sociedad, comprometidas en la búsqueda de un futuro mejor y en paz, encontrar caminos adecuados para que, en Jesucristo, nuestros pueblos tengan vida, para reactivar los valores morales en la sociedad y, sobre todo, con el signo de comunión en la misma fe y con la esperanza que ha dejado en el corazón de los fieles de Brasil y el amor que ha recibido de todo un pueblo. Su despedida ha dejado su corazón abierto al amor de este bendito pueblo.

Dios bendiga a latino América.
Dios bendiga a Brasil.
Muchas gracias.

JOSÉ G. PALMA, O. CARM.