TEMA DEL MES
He estado en África. He disfrutado en Burkina Faso Nota

Con motivo de la Bendición de la Casa de Bobo Dioulasso, Burkina Faso, el día 1 de diciembre de 2007, acompañé en el viaje al M.R.P. Provincial, P. José Ramírez Román. En el acto estuvo presente el Rvdmo. P. General, Fernando Millán Romeral, el cual recibió ese mismo día la Profesión Solemne de nuestros hermanos Fr. Dominique Sawadogo y Fr. François Gouba. También estuvo presente el nuevo Consejero General para África, M.R.P. Desiré Unen Alimange.

Nuestro viaje comenzó el 24 de noviembre del pasado año. Nos acompañaban en el viaje D. Ramón Medina Montes, empresario de Osuna (Sevilla) y Presidente de la Fundación “Ramón Medina Arce”, María Teresa Fuica Macías, seglar de nuestra Parroquia N. Sra. de Begoña de Madrid y Paloma Pradas Jiménez, seglar carmelita que inició la Tienda Solidaria de Osuna. Los tres están muy comprometidos y cercanos con la Misión que realizamos en Ouagadogou y Bobodioulasso.

Burkina Faso
De izquierda a derecha:
P. Eugenio Kaboré
P. Fernando Millán, Prior General
P. José Ramírez, Prior Provincial
P. Manuel Jurado

ComedorLa experiencia ha sido única en mi vida. Ansío hacerla de nuevo. De la misma escribiría muchas páginas. Para comenzar tengo que decir que estuve a punto de quedarme en tierra en el aeropuerto de Málaga. La capacidad única de servir del P. Rafael Cañadas, me permitió volar. Había olvidado el pasaporte en Osuna. A las cinco de la mañana estaba él al volante para llevármelo. Rafa, no te digo gracias, porque desgraciaría la gracia que Dios te ha dado: tu capacidad, como nadie, de servir.


Llegamos a Ouaga (abreviatura de Ouagadogou) a las 22’00, más o menos. En la puerta del aeropuerto nos esperaban los PP. Alejandro Peñalta y Jean Patrice Basole. Un momento emotivo donde los haya. Nos tomamos unas cervezas Flac y nos llevaron a dormir a una residencia de religiosas donde iríamos las noches de sábado a martes.
Amaneció el día. Una realidad distinta. Burkina, ni mejor ni peor que cualquier país europeo. Diferente cultura, diferente ambiente social.

Y comenzó nuestra tarea. El P. Provincial realizó la visita a la comunidad. A mí me tocaba conocer de cerca lo que el P. Luís Mª Ruano inició y trabajó: la atención a la infancia y a la adolescencia.
Los comedores de los niños de la calle o de los “niños de las latas”. Es una experiencia que el P. Alejandro ha iniciado en Ouaga. Son niños que se pasan todo el día pidiendo para comer. Se inició esta experiencia el pasado septiembre con 39 niños sufragada por la familia Valdivia Gómez de Osuna. Son tres restaurantes distantes entre sí.

Bueno, lo llamamos restaurantes porque cumplen su misión para el que necesita beber algo y comer algo y va de camino, pero son no más de doce metros cuadrados con paredes formadas con ladrillos de adobe (no hay pintura ni enfoscado de paredes), suelo terrizo y techo de ramas de árboles o Uralita. Los niños van con sus perolitas, se la llenan de arroz o de toc con una salsa y salen corriendo para compartir con alguien.

Estos niños hacen una comida al día. Allí pude ver ojos muy tristes, pero más tristes quedaron los míos; creo que podemos hacer algo. La experiencia es muy buena y en ella está volcado el corazón grande del P. Alejandro. Desde aquí hay que ayudar a cambiarla y hacerla más digna. Ya desde enero se les está dando a sesenta niños una comida al día.

Por la tarde vinieron los niños apadrinados en Ouaga. 22 niños con algún familiar. Fue un encuentro muy emotivo. Dentro de que la situación social era distinta a la de los niños de la calle, sin embargo el drama familiar se palpaba, niños huérfanos o en una situación de pobreza casi extrema. Estuve muy a gusto con ellos. Las mujeres tuvieron el detalle de honrar nuestra visita con un canto de saludo. Y al finalizar otras tres madres para pedir se le apadrinasen sus hijos. Ramón Medina casi forma una familia en sustitución del único hijo que Dios se llevó a los nueve años. Apadrinó a los cuatro.


Y fuimos a ver un barrio próximo, el Nolotí. Se encuentra a las afueras de la capital de la nación pero grande, se me hacían kilómetros y kilómetros interminables. Pude ver una realidad de pobreza fuerte.
Lunes, para todos los días de nuestra estancia las Trabajadoras Misioneras del Donum Dei habían puesto su furgoneta, con chofer incluido, a nuestra disposición, pero aquel lunes, camino de Reo, la furgoneta dijo: ‘hasta aquí hemos llegado’.

CaridadReo es una escuela-parroquia donde tenemos apadrinados 34 niños.


Marie Therese, que iba con nosotros, hizo gestiones para que nos enviaran otro coche, que seguimos utilizando hasta el final. Llegamos a Reo tres horas más tarde. Los niños allí nos esperaban. Habían puesto a uno para avisar. En cuanto apareció el coche corrían que se las pelaba. Todos nos miraban con expectación, algún chiquitín en el regazo de su madre escondía su cabecita para, de refilón y llorando, mirar a los blancos.

Un ratito con ellos que, ya se habían familiarizado con nosotros, y, a la despedida, todos mostraban en alto un sobre con el dinero que como extra de Navidad se les había mandado y que Marie Therese se los había preparado, 5.000 francos era para ellos mucho dinero, cualquier muñeca cuesta mucho más. Visita al párroco y sus vicarios y vuelta a Ouaga. 86 kms.


El martes por la mañana hicimos gestiones municipales para ir preparando una escuela con seis unidades, comedor y servicios con campo de balón cesto y de fútbol en Bobo que en su mayor parte subvencionará Caritas de Sevilla y de la
que se encargará la Fundación “Ramón Medina Arce”.

Por la tarde llegó la hora de mayor satisfacción. La visita al orfanato de Lumbila donde tenemos apadrinados 154 niños. Aquí es donde se nota que el dinero que se ha mandado se ha empleado muy bien, en expresión de Paloma que pasó por allí tres años consecutivos.

Los niños y niñas tienen sus distintos pabellones, por edades. Tiene su capilla para sus celebraciones religiosas. Y comedor en el que, en mesas de siete niños, en las que en cada una se sienta
uno de los mayores que está pendiente de ellos. Los niños hacen tres comidas al día y usan cubiertos. En este orfanato han surgido tres niños con vocación sacerdotal: Doamba Jean y Richard Zambré que son sacerdotes, y el hermano de Jean Patrice: Augustín Bassolé que es diácono y se ordenará de sacerdote próximamente. Tuvimos por la noche una fiesta en la que despuntaron como verdaderos artistas algunos niños. ¡Qué lástima no hubiera quien pudiera promocionarlos!
Volvimos muy contentos.

Nuestras dos comunidades en Burkina Faso

1. Ouagadogou

En Ouaga hay nueve postulantes, más los Padres Jean Patrice y Alejandro. Había una distancia entre los postulantes y yo: el idioma. Yo no sé francés, y mis actitudes para aprender idiomas, con sesenta y ocho años a mis espaldas, no son nada del otro mundo. Mientras esté cerca André Tindoure me entiendo con Oscar, con Bernard, Sonda, Paul, Emmanuel, Gilbert, Thomas, Jeróme. El me traduce al castellano y todos contentos. Yo les deseo que pronto inicien el Noviciado y formen un Carmelo Burkinabé cada día más pujante.

Onagadougou

2. Bobo Dioulasso

La Comunidad de Bobo me dejó tan contento como la de Ouaga. Jóvenes alegres, verdaderos religiosos, muy sensibles a la acción litúrgica. A las seis de la mañana estábamos en la capilla para la celebración de la Eucaristía. Qué amor más grande sentían por Ntra. Stma. Madre. Ya son profesos solemnes y diáconos fr. Dominique Sawadogo y fr. François Gouba; fr. Pascal Sawadogo, fr. Paul Kam, fr. Basile Kabpo, fr. Felix Tiendrebeogo, fr. Eugene Tougma, fr. Eric Kere, fr. Joseph Bado, fr Eric N´do y fr Jean Bernard, lo serán pronto. Al frente de ellos los Padres Eugene Kaboré, Alain Diallo y Francisco Daza. Con su modo de ser y su carácter propio, tan característicos, pero distintos del nuestro, son muy respetuosos. Dos comunidades cargadas de juventud que aventuran un futuro mejor para la Orden del Carmen. Pido al Señor que les conceda la perseverancia en la vocación, tanto a los de la comunidad de Bobo como a la comunidad de Ouaga, así como se la pido para mí mismo.

Inauguración de la Casa de Bobo Dioulasso
Miércoles. Viaje largo, más de trescientos kilómetros, a nuestra casa de Bobo. La verdad que es impresionante la casa. La Provincia y quienes han llevado el peso de su construcción pueden estar orgullosos de lo que se ha hecho. Necesita los toques finales que siempre hay que dar en las obras nuevas.
Casa de Espiritualidad en el primer piso con veintidós habitaciones y salón de conferencias que está iluminado de día por nueve vidrieras alusivas al Flos Carmeli.

Bobo Dioulasso

Profesos Burkina Faso Planta baja para vivienda de la Comunidad con veintiuna habitaciones, capilla para alrededor de 25 personas, biblioteca, sala de comunidad amplia, comedor amplio, cocina, y despensa.
Fuera del bloque de la casa circular, hay una capilla para los fieles del barrio con capacidad para unas ochenta personas. Está el pozo, el depósito del agua, platanar, gallinero y conejeras.

La inauguración de la casa fue el 1 de diciembre 2007. La noche anterior, la Coral que fundó el P. Desiré Kouakou Tanoh dio un concierto repleto de obras clásicas. Bellísimo.

Y llegó el día de la Inauguración y de la Profesión Solemne. Muchos sacerdote y religiosos en torno al Arzobispo, Mons. Anselmo T. Sanon y a nuestro Prior General. Sentí una alegría inmensa cuando al final de la celebración el Arzobispo pidió hacerse una fotografía con los carmelitas.

Un grupo inimaginablemente grande. ¡Cómo nos están bendiciendo y protegiendo Dios y Ntra. Stma. Madre!
Una liturgia viva. No la voy a describir. Todos tenemos idea de lo que es una Profesión, de lo que es la Bendición de una casa. Y cuando digo una “liturgia viva” todos sabéis como la hacen los africanos. No tiene nada que ver con lo nuestro.

Yo calculo que serían más de mil personas participando en la celebración. Los más destacados para mí: Los componentes del Seminario Mayor de Coumi, unos ochenta seminaristas, todos con su sotana blanca, muchas religiosas o consagradas y muchísima gente.

La comida fue de fiesta.
He visto mucha pobreza, pero he experimentado profundamente una gran alegría en medio de la misma: pensar que los pobres creen de verdad en Dios. Esto es lo que me ha enseñado Burkina: la sencillez y la esperanza en Dios en la que viven. Sólo por vivir esta experiencia merece la pena volver.


Manuel Jurado Perea,
O. Carm.

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Nota: Traemos a nuestra revista en este mes de mayo, como artículo de fondo, una crónica preciosa del P. Manuel Jurado Perea, Consejero Provincial de Apostolado, sobre Burkina Faso. De una manera viva, ágil, y muy y entrañable, nos pone en contacto con esta obra de los carmelitas en esta esperanzadora tierra africana.