su rol carismático ofrece todas las características propias de un fundador o fundadora.
Nada de extraño tiene que, al trazar el perfil espiritual del famoso autor de Diálogos de Carmelitas nos lo estuviera trenzando con los mimbres de la Regla Carmelitana, que tanto le sirvió para seguir todo el itinerario espiritual de la gran santa francesa y escribir la verdadera Historia de un Alma, sin los innumerables postizos bajo los cuales siempre se pretendió ocultar la gran talla de Teresa de Francia, carismática y única.
No hace mucho se aprobó la Regla de la Tercera Orden Carmelitana. Con todo el rigor que el tema merece es bueno volverse a preguntar: ¿era ne-cesario que el Carmelo Seglar se rigiese por otras normas distintas de las trazadas por la propia Regla del Carmelo, fuente carismática y patrimo-nio común de toda la Orden?
Ismael Martínez Carretero,
O. Carm.