Es lógico que, ante este hecho, los obispos españoles hayan reaccionado con un gran documento titulado “Directorio de la Pastoral Familiar”. Este documento despertó una de-sorbitada polémica azuzada por los ‘lobbys’ de homosexuales y otros de feministas y ‘progres’ a los que se unieron políticos de izquierdas, que extrañamente pedían a los obispos prudencia al escribir de este tema, porque ellos no entendían de matrimonio ni de sexualidad. No lo habían leído, pero aprovechando el micrófono que le ponían delante...
De todo lo que se decía en el documento, lo que verdaderamente indignaba era que se dijera que la libertad sexual de los años 60 había |
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la vida. Parece bastante claro que el ‘amor libre’ es uno de los grandes enemigos de la convivencia familiar. Un amor exento de compromisos, fidelidades y de uniones conyugales no se traduce en buenos resultados. Se nos ha vendido un amor de ‘usar y tirar’, y ahí tenemos los frutos.
Los obispos han querido levantar su voz porque algo habrá que hacer. Es urgente una política familiar que favorezca el matrimonio y la familia, porque son instituciones impor-tantísimas para la sociedad. Por eso, los obis-pos piden que se salga al paso de campañas informativas que incitan al desenfreno y que hacen creer a nuestros jóvenes que el sexo es |
desembocado en separar la sexualidad del matrimonio, de la procreación y del auténtico amor. Y, en opinión de los obispos, esto había conducido a multitud de hombres y mujeres a un fracaso con algo tan importante en sus vidas como es la ruptura de su matrimonio, proceso traumático, que dejó profundas heridas.
Naturalmente, los obispos denuncian la equiparación del matrimonio legítimo o familia natural con realidades que no lo son. Así, por ejemplo, afirman que sólo en la familia natural existe un vínculo suficientemente estable para que la persona supere los grandes problemas de |
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una actividad humana que nada tiene que ver con la moralidad.
Habría que convencer a nuestros jóvenes de que el matrimonio es algo muy serio que lleva consigo unas obligaciones y responsabilidades que es preciso afrontar. Hay que hacerles ver que el matrimonio empieza a ser hermoso cuando hay compenetración entre hombre y mujer, falta de egoísmo y entrega generosa.
Los ‘lobbys’ feministas y homosexuales tratan de hacer desaparecer la estructura bipolar de los sexos, precisamente sobre la que están montados la familia y la sociedad. |