expresiva está en la tabla de su Virgen de los novicios, más conocida como “Virgen de la humildad”, que hoy se conserva en el Museo del Castillo en Milán, donde aparece la Virgen y el Niño Jesús rodeados por seis niños aspirantes al Carmelo y por los santos Ángel y Alberto de Sicilia, que también tienen rasgos adolescentes.
La referencia, en esta obra pictórica, a los dos “padres” de la Orden, como se llamaban estas dos figuras carmelitas porque eran sus patronos y protectores, no sólo se funda en el recuerdo de la tradición que atribuía a san Alberto de Sicilia el honor de haber estrechado entre sus brazos al Divino Infante, sino también en una realidad de
devoción vivida en toda la Orden. De aquí surge espontánea la pregunta: ¿cuándo tuvo origen y se desarrolló en los conventos y en los monasterios del Carmelo la tierna devoción al Niño Jesús? |
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