TEMAS CARMELITAS

Sólo conocido por los expertos en pintura y semioculto en la sacristía de la Parroquia del Sagrario sevillana, este lienzo de San Elías causó auténtica sensación cuando, con ocasión de celebrarse en Sevilla el III Centenario de la muerte de este pintor manchego y aprovechando las fiestas del Corpus de 2003, se expuso junto con el resto de la serie eucarística que para la Archicofradía Sacramental de la citada parroquia ejecutó Arteaga entre 1690 y 1691.
Nace Matías de Arteaga y Alfaro en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) en 1633; desde muy joven se vino a Sevilla donde aprendió el arte de la pintura y adquirió el grado de maestro, siendo uno de los miembros fundadores de la Academia de Pintura sevillana. El estilo artístico de Arteaga es tan peculiar que le hace perfectamente identificable en la mayor parte de sus obras; muestra la impronta de Murillo y de Valdés Leal, los dos pintores más influyentes en aquel tiempo, aunque con su propio estilo. Casi todas sus obras las enmarca en un amplio escenario arquitectónico con solerías ajedrezadas que nos recuerdan a los maestros venecianos y que en nada hacen referencia a la arquitectura sevillana del momento. Los paisajes flamencos también están presentes en la pintura de Arteaga.
La representación de Elías y el ángel es una de las más claras prefiguraciones del Misterio Eucarístico en el campo de la iconografía: Elías, perseguido por la reina Jezabel y desfallecido bajo una retama en el desierto, se siente morir en aquella terrible noche oscura a la que Dios le somete en un proceso de purificación antes de contemplar a Dios en el Horeb.

SAN ELÍAS CONFORTADO POR EL ÁNGEL. MATÍAS DE ARTEAGA.

 

En este trance es auxiliado por un ángel que le anima a proseguir el cargo camino que aún le queda por recorrer y le invita a que se levante y coma el pan y el agua que le ofrece, símbolo de la eucaristía que en divino sacramento nos legará el Salvador como auténtico "pan de vida" (Cf. 1 Reyes, 19).

LIBERACIÓN DE SAN PEDRO POR EL ÁNGEL.
MURILLO.

En este cuadro de Elías el influjo de Murillo es manifiesto; prácticamente es el mismo que el maestro sevillano realizara en 1667 para el Hospital de la Ca-ridad denominado Liberación de San Pedro por el ángel, hoy día conservado en el Museo del Ermitage de San Petersburgo. El pintor manchego sólo ha tenido que introducir pequeñas modificaciones y reconvertir el gesto de San Pedro, sorprendido por la presencia angélica que le insta a salir de la cárcel. En este lienzo Arteaga ha puesto más el acento en la expresión dramática de los personajes, preocupado por transmitir un mayor movimiento físico y anímico de sus personajes.
Pero Matías de Arteaga fue también un excelente grabador. En 1701 hizo una serie de grabados ilustrativos para la Vida y Obras de San Juan de la Cruz que en Sevilla escribiera el P. Andrés de Jesús María, siendo prior de Los Remedios; la biografía sanjuanista no es más que un trasunto del Dibujo del Venerable Padre Frai Juan de la Cruz que escribiera Jerónimo de San José Ez-querra en 1629. En estos grabados se inspiró el italiano Zucchi para los suyos. De estos dibujos existe una edición facsímil hecha en Granada con ocasión del IV Centenario de la muerte del santo carmelita.
Muere nuestro pintor manchego en Sevilla en 1703.

ISMAEL MARTÍNEZ CARRETERO,
O. Carm.