AÑO DE LA EUCARISTIA

Capítulo cuarto: Eucaristía y comunión eclesial

“La Iglesia, mientras peregrina aquí en la tierra, está llamada a mantener y promover tanto la comunión con Dios trinitario, como la comunión entre los fieles” (n. 34). Es importan-te resaltar estos efectos del culto y devoción a la Eucaristía: comunión con Dios trinitario y comunión con los hermanos. Un buen examen de conciencia para valorar nuestra devoción eucarística serían estos dos puntos de refe-rencia. La Iglesia cuenta tres valiosísimos medios para hacer este trabajo, como son la Palabra, los Sacramentos y sobre todo la Eucaristía.

“La Eucaristía se manifiesta, pues, como culminación de todos los sacramentos, en cuanto lleva a la perfección la comunión” con el Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo, además de animar la comunión con los hermanos. “Precisamente por eso, dice el Papa, es conveniente cultivar en el ánimo el deseo constante del Sacramento Eucarístico” (Ib). Es decir, para así hacer que nuestra unión con Dios, a través de aceptar su vo-luntad, y nuestra aceptación de los hermanos y unión con ellos, sea cada vez más íntima, más verdadera.

Después se habla de la “comunión espiritual” y para recomendarla el Papa cita a la santa carmelita, Teresa de Jesús: “Cuando [...] no comulgárades y oyéredes misa, podéis comulgar espiritualmente, que es de grandísimo provecho [...] que es mucho lo que se imprime el amor ansí deste el Señor” (Camino de perfección, c. 35,1). Esa “comunión espiritual” puede suplir, en el caso de

 

 

que tengamos dificultad en recibir al Señor con frecuencia. Si ese tiempo sin recibir al Señor, ajeno a nuestra voluntad, nos sirve para anhelar la comunión, esto puede contribuir incluso a que apreciemos más la comunión eucarística. No es quien comulga con más frecuencia el que está más dispuesto a transformar su vida, sino el que más anhela esa comunión del cuerpo y la sangre del Señor. “Es conveniente, dice el Papa, cultivar en el ánimo el deseo constante del Sacramento eucarístico” (Ib).

En el número siguiente el Papa dice que el Sacramento eucarístico expresa el vínculo de comunión tanto a través de su dimensión invisible (la que nos une al Padre) como de su comunión visible (la que expresa nuestra unión en la doctrina de los Apóstoles, en los sacramentos y en el orden jerárquico). "La íntima relación entre