Soy fr. Francisco M. Rivera. Natural de OSUNA (Sevilla). En mi vocación han ejercido su influjo, en primer lugar, mi familia, iglesia doméstica, como dijo el Concilio Vaticano II. En segundo lugar, la comunidad de religiosos carmelitas de mi pueblo. De una manera especial guardo un recuerdo entrañable y agradecido de fr. Luis Perea Murillo. Las convivencias que tuve con aquellos hermanos me hicieron ver que Dios me llamaba claramente al Carmelo.
He estado en la comunidad de Padres Carmelitas de Sevilla formándome. Allí hice el Noviciado, la Profesión Temporal y la Profesión Solemne, ya para toda la vida. Ahora me han trasladado a la comunidad de JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz). Mi cometido es ayudar en la administración de la revista ESCAPULARIO DEL CARMEN. Aquí estoy prestando mi servicio, donde han trabajado tantos venerables religiosos en favor de la Señora.
En el tiempo de formación he ido tomando conciencia de que Jesucristo, muerto y resucitado, es el que le da sentido a mi persona. Vivir en obsequio de Jesucristo, como dice la Regla carmelita, me hechiza. Junto con la oración, la eucaristía, etc. Sé que no estoy solo. Cuento con el apoyo de mis hermanos. La verdad es que soy muy feliz. Puedes creerme. No tengas miedo a decir “Sí” a Jesucristo. Merece la pena.
Fr. Francisco M. Rivera Cascajosa, O. Carm.