¡ Ha fallecido el Padre miguel !

Parecerá inverosímil. Pero es la verdad más dolorosa que estamos experimentando en esta hora. El día 29 de diciembre, a la 1,45 de la madrugada, fallecía en el Hospital «Virgen del Rocío» de Sevilla, debido a un accidente de trafico, el Director de nuestra Revista Escapulario del Carmen, Miguel Barbero Moreno.

Lo ha llamado el Señor a su Reino trabajando hasta el último momento. Precisamente en este mismo número de febrero, ha dejado muestras de su pluma bien cortada, tanto en la Editorial: Tenemos que acostumbrarnos a caminar con el viento en contra, como en el articulito titulado El cristiano no debe vivir con miedo.

¡ Ha fallecido el Padre miguel !En este momento de dolor os rogamos una oración por este hermano nuestro, hijo del Carmelo, que desempeñó los cargos más notables entre nosotros. Fue Maestro de novicios y de teólogos, Prior, Provincial y Director de colegios. Un gran director espiritual, muy querido y apreciado por todos los que le conocieron. Ahora era también el superior de la comunidad jerezana.

La vida del P. Miguel ha sido una dedicación llena al servicio de la Iglesia y de la Orden del Carmen, desempeñando el ministerio de la predicación, los sacramentos, al apostolado de la prensa, llegando a publicar el libro La Imagen de la Virgen del Carmen de Jerez y su Basílica. Se podría resumir afirmando que fue un religioso ejemplar, amable, honrado, servicial y buen hermano de todos, cumpliendo siempre con la mayor pulcritud la misión encomendada.

Son muy expresivas y recogen el ambiente que hemos vivido en estos días las palabras que pronunció en la homilía nuestro P. Provincial:
hay tres motivos importantes por los que estamos aquí, reunidos con nuestro pastor a la cabeza, en la despedida de nuestro hermano el P. Miguel Barbero: en primer lugar el cariño y afecto que nos une a él, porque es nuestro hermano en la fe; en segundo lugar para pedir a Dios que lo tenga en su presencia y con la firme esperanza en la resurrección; y en tercer lugar que Dios llene el vacío que nos deja el P. Miguel con su ausencia. Nuestro corazón está dolorido por la muerte del ser querido, pero no todo termina con la muerte. Porque la muerte es el paso a la Vida: encuentro definitivo con Dios. Cristo como primicia ha resucitado, nosotros nos hacemos partícipes de esa misma resurrección. Y aquí citó el P. José unas palabras de sus hermanas Rafaela y Antonia pronunciadas en este trance: El Señor sabe lo que hizo cuando se lo llevó al Seminario y el Señor sabe lo que ha hecho con él cuando se lo ha llevado ahora.

La Eucaristía de cuerpo presente tuvo lugar en la Basílica Menor de Nuestra Señora del Carmen de Jerez de la Frontera el día 30 de diciembre de 2006 a las 11 de la mañana. Fue presidida por Monseñor Don Juan del Río Martín, Obispo de la Diócesis de Jerez, concelebrada por el P. José Ramírez Román, Provincial, P. Rafael Leiva Sánchez, Consejero General de la Orden, y diecisiete religiosos sacerdotes carmelitas venidos de las distintas comunidades de la Provincia, y muchos religiosos y sacerdotes de la ciudad de Jerez. Entre los asistentes estuvo Don Antonio Gil, sacer dote y periodista, primo hermano del P. Miguel, cura párroco de la Iglesia de San Lorenzo de Córdoba.

Estuvieron presentes los miembros de su comunidad. Muchos religiosos carmelitas de otras casas; Hermanas Carmelitas de Paradas; religiosos y religiosas de otras Órdenes. Participaron en la Eucaristía sus hermanas Rafaela y María, hermanos políticos, sobrinos, familiares e infinidad de amigos procedentes de Hinojosa, Sevilla, Jerez y la familia carmelita, que llenaban la Basílica para testimoniar su afecto al amigo con el que habían compartido la fe en muchos momentos de su vida.

Al P. Miguel se le tenía una gran estima como persona, amigo y religioso. Así lo expresaba el periodista de la ciudad, Manolo Liaño, representante del sentir general, en su famosa columna, Desde la Calle Larga, del 31 de diciembre:
Un hombre verdaderamente ejemplar que se hizo querer y respetar por unos y por otros... Yo me acordaré mucho tiempo de don Miguel Barbero Moreno. Hombres como él, pocos.

Jesucristo y Nuestra Madre Santísima del Carmen, a los que tanto quiso, hayan acogido a su siervo fiel. Esta fue su fe y es la esperanza que nos alienta. Desde estas páginas damos nuestro más sentido pésame a sus familiares queridos, tanto de Hinojosa del Duque (Córdoba) donde nació, como de Córdoba y Jerez. Descanse en paz el P. Miguel.