LITURGIA
EL MISAL ROMANO
 

Cuando inicié a escribir esta página, en noviembre de 2000, mi intención era comentar la nueva “Ordenación General del Misal Romano” (OGMR) que en su tercera edición se había anunciado. Y con una doble finalidad. Por una parte dar a conocer un documento riquísimo sobre la Eucaristía, que los clérigos conocen pero al pueblo no ha llegado, incluyendo las novedades que aportará; y por otra ofrecer a nuestros lectores, en lo que está de mi parte, la riqueza que contiene para vivir la Santa Misa.
Ya he anotado, que dicha edición del misal en castellano parece que no difiere grandemente de las dos anteriores y que se retrasará su salida para favorecer una más cuidada traducción y revisión de sus textos.
Hasta el mes pasado he dedicado este espacio a destacar los elementos que constituyen toda celebración y que para todo equipo encargado de preparar la liturgia son tan necesarios tenerlos en cuenta para una vivencia más rica de la comunidad cristiana cuando celebra.


A partir de este mes, valiéndome de lo que se conoce, voy a intentar mi primera intención.
En noviembre de 2001 ya avancé algo para que los lectores conocieran la OGMR.
Abrimos el Misal (el libro del altar). Lo primero que nos encontramos es con una Presentación. Está firmada por el Cardenal Marcelo González Martín, Arzobispo de Toledo, Presidente de la Comisión Episcopal Española de Liturgia el 31 de marzo de 1988.
En ella da una explicación que ayuda a entender el contenido del misal castellano; este supone una:
1º Satisfacción por poder disponer de un texto único para todos los países de habla española.
2º Enriquecimiento del Misal con textos nuevos, no traducidos del latín, sino compuestos directamente en alguna lengua moderna como obsequio a la particular sensibilidad de nuestro tiempo, y
3º Un mejor uso pastoral del Misal Romano: “Esta nueva edición de los sagrados textos, con sus ediciones y modificaciones, constituye una ocasión privilegiada para que tanto los presidentes de las celebraciones como los responsables de la liturgia en las diversas comunidades reflexionemos una vez más sobre la importancia pastoral que tiene la Eucaristía, centro y culmen de toda la vida de la Iglesia.


Inmediatamente siguen tres Decretos de la Sagrada Congregación del Culto Divino.
Decreto por el que se aprueba el uso de dicho Misal que apareció con fecha de 26 de marzo de 1970 en la primera edición. Y añade una Nota sobre la segunda edición típica.
Otro con la misma finalidad, con fecha de 18 de mayo de 1977 para aprobar y confirmar una versión española que se hizo en dicha fecha.
Y un tercer Decreto de la Conferencia Episcopal Española el 1 de enero de 1978 por el que se daba como versión típica en todas las Diócesis de España y el 22 de febrero de 1988 en el que se daba como versión típica para todas las Diócesis españolas la nueva versión castellana común a todas las naciones de lengua española.
Sigue la Constitución Apostólica “Missale Romanun” del Papa Pablo VI con la que se promulgaba dicho Misal y que también sería interesante darla a conocer a nuestros lectores.
Y por fin el documento al que queremos llegar la Ordenación General del Misal Romano.

MANUEL JURADO, O. Carm.