XVI ENCUENTRO DE LA FAMILIA CARMELITA
(PROVINCIA BÉTICA)
2/4

Canciones carmelitanas ambientaban los momentos que precedían al comienzo de la jornada.
Nuestra Madre del Carmen, más bella que nunca, y es que la ocasión lo merecía, pues en ninguna otra ocasión, tantos hijos suyos, procedentes de tantos lugares, habían venido a honrarla, a rezarle, acudido ante Ella agradecidos, en una manifestación portadora de fraternidad y reconocimiento de su maternidad bienhechora.
Como marco de este bello cuadro, el portentoso retablo de Valdés Leal, con unas pinturas admirables que plasman con un realismo sobresaliente, escenas emblemáticas de la vida del Profeta Elías, Padre inspirador de nuestra Orden.
Iniciamos la jornada con LA ORACIÓN.
Un canto a la Virgen, confesando desde el corazón, que es del Carmelo Madre y pidiéndole que siga volviendo sus ojos entrañables a todos sus cofrades.
Escuchamos atentamente el pasaje bíblico del Libro de los Reyes sobre el Profeta Elías y la Nubecilla del Carmelo, preanuncio de la Virgen que traerá la bendición sobre la tierra con la venida del Mesías.

Y terminamos este primer momento con el canto-súplica, el más cantado por todos los carmelitas y en todas las lenguas, desde hace ya más de ocho siglos: FLOR DEL CARMELO, VIÑA FLORIDA...
Siguió la jornada con unas palabras de saludo del P. Juan Luna, Prior de nuestra Comunidad de Córdoba.
A continuación el P. Luis Mª Ruano, Delegado para la Familia Carmelita de la Provincia Bética, dio la bienvenida a todos los presentes que habían acudido convocados por la propia y misma Madre.
De inmediato presentó al P. Ismael Martínez, que con una amena y justa descripción de todo el retablo, ambientó a todos para lo que a continuación exponía el P. Manuel Bonilla, Provincial de

SIGUIENTE PÁGINA »»