l 8 de mayo último se celebró en Stuttgart la jornada Juntos por Europa, que fue precedida por un congreso donde estuvieron presentes movimientos y realidades eclesiales católicos y protestantes de una gran vitalidad, que se unieron a los ortodoxos para rezar y trabajar juntos en la construcción de la Europa del espíritu.
o se trata de buscar un sincretismo, sino de que todos los que tenemos una misma fe cristiana y creemos en los verdaderos valores humanos y trascendentes nos unamos para conseguir la Europa del espíritu, y no quedarnos sólo en lo puramente social, pero sin alma y, menos aún, en una Europa de mercaderes.
uropa, lo quieran ignorar o no algunos, se construyó sobre la cultura greco-romana y tomó cuerpo y entidad animada por el espíritu cristiano. Sin el fuerte impacto benéfico del cristianismo, Europa no sería la Europa actual, democrática y respetuosa con los derechos humanos, sino una Europa islámica e intransigente.
ero la Europa del futuro no puede ser sólo una Europa preocupada por la cuestión social, sin un respeto profundo a la vida, en cualquiera de sus etapas, sin un respeto sincero a los valores humanos, al margen de que éstos den votos o no, y con libertad para los ciudadanos de practicar sus creencias religiosas, y sin que éstas sean ridiculizadas.
Europa hay que darle un alma para que tenga sensibilidad ante los valores nobles
y trascendentes de las personas. Y en esto, los seglares católicos tienen un gran campo abierto y una no pequeña responsabilidad.