iertamente que muchas noticias nos hablan de los problemas importantes que rondan la existencia del hombre en la sociedad actual. Estos problemas cobran protagonismo, por medio de la información que reciben, creando un tipo de hombre, que no quiere saber nada de Dios, que impone unos nuevos valores conformes a una distinta manera de pensar, de vivir, y enraizándose en los nuevos modelos que ofrece la publicidad.
ógicamente esta nueva imagen es producto de una tecnología, que pone a sus pies, todo un mundo de confort, de consumismo, de felicidad y de imaginación. La Iglesia, paralizada en el uso de las nuevas tecnologías, ha comprendido que su misión es transmitir el mensaje de Cristo, la fe y promover un mundo donde la paz y la reconciliación sean la esperanza de un Mundo nuevo.
esde el Papa Benedicto XVI y pasando por numerosas diócesis hablan al hombre de hoy desde Internet y desde las páginas Web para transmitir un mensaje de vida e informar de las circunstancias en las que se desarrolla la sociedad. No se puede quedar al margen de toda la tecnología moderna sino emplearla en beneficio del nombre y de la transparencia de la verdad.
s necesario, mediante documentales, programas educativos, cine, música, temas de actualidad, documentos eclesiales, transmitir el mensaje de Cristo e informar, desde una perspectiva católica, todos los problemas a través de todos los medios técnicos que se dispongan.
n estos objetivos están implicados, no sólo la Jerarquía eclesiástica, sino todos los católicos que están dentro de este mundo de la radio, la televisión o desde los ámbitos del mundo técnico.
El mundo de hoy es complicado. Desde ámbitos distintos se ofrece un mundo sin Dios, al margen de los valores cristianos, comprometido con el laicismo y desconectado del mundo religioso.
Las palabras del Papa nos sirven de orientación para transmitir el mensaje de Cristo: «Todos formamos parte de esta misión y los políticos católicos deben apoyar los valores no negociables de la Iglesia».