EDITORIAL
El valor sagrado de la vida humana

en el mensaje que la CEE (Conferencia Episcopal Española) envía a todas las familias cristianas con motivo del Encuentro Mundial de las Familias con el Papa, en Valencia del 1 al 9 de julio, se proclama el Evangelio de la Familia, cuyo valor es central tanto para la sociedad como para la Iglesia. Las familias del mundo y, en particular, las de España, han venido preparando este especial acontecimiento de gracia.

Ya Juan Pablo II, que convocó el primer Encuentro de la Familia en 1994, señaló que “en la familia se prepara el futuro de la humanidad”. “Desde entonces, señalan los obispos españoles, centenares de miles de familias de los cinco continentes se reúnen cada tres años, convocadas por el Papa, en torno a Jesucristo, para rezar, celebrar, compartir y anunciar con alegría al mundo entero el maravillosos tesoro que, como Iglesias domésticas, llevan consigo.

Ll Episcopado Español dice que, en esta hora de la historia de la familia, se abren profundos interrogantes, pero también profundas esperanzas, y pide la participación de todos los cristianos. Los que puedan que se hagan presentes en Valencia, los que no puedan, que se encuentren también presentes a través de la oración y el sacrificio.

En su mensaje los obispos recuerdan que “ya en los primeros momentos del cristianismo la familia aparece como transmisora de la fe de los padres”. E insisten en que “una Iglesia pujante y evangelizadora pasa por la familia como institución básica para transmitir la fe”. Y recuerda que esta transmisión de la fe encuentra en la familia un entramado de comunicación, afecto y exigencia que permite hacerla vida… Igualmente es un lugar privilegiado para aprender a orar… La oración familiar es germen e inicio del diálogo de cada hombre con Dios.

La Conferencia Episcopal Española desea que el Encuentro de Valencia sea “un paso importante en el camino que la Iglesia en España está recorriendo a favor de la familia y con las familias”.