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EDITORIAL

RECUPERO EL SENTIDO DE MI VIDA

Sólo voy a comentar dos gestos importantes, que llaman poderosamente la atención, porque se salen de la lógica de esta sociedad, basada exclusivamente en el aspecto económico y en el interés por sobresalir o figurar dentro del ámbito de la sociedad.

El primer gesto corresponde a una persona, Mercedes Aroz, senadora socialista, que se retira de la política debido a divergencias con su partido en el análisis de problemas importantes, que rozan la ética, la moral, la conciencia de cada persona y se convierte al cristianismo, por una convicción y decisión personal que da sentido a su vida.

No hay en este proceso, enfrentamiento, ni se retira a un convento, sino, que sigue su vida dedicándose a la enseñanza universitaria y "sólo se ha parado en su camino, ha escuchado la voz de su conciencia y encontrado el sentido de su vida en el encuentro con Cristo y su mensaje y esto, lógicamente, supone una revolución". Su gesto de acercamiento a Cristo es debido a una sinceridad de ella y de su conciencia que le liga a tomar esta decisión importante.

El segundo gesto lo encontramos en el Ex-Primer ministro inglés, Tony Blair, que se ha convertido al Catolicismo. Tony Blair, en este proceso de conversión, de "tener fe" confiesa, que ha sido debido a un largo proceso en el que desde sus años universitarios profundiza en su fe, leyendo la Biblia, en la relación con su mujer, que es Católica, su participación con su familia en la Eucaristía dominical y el contacto con personas importantes de la Iglesia Católica.

Tony Blair, en este tiempo se queja de algo importante. En este mundo de la política no puedes manifestar tu posición religiosa. Él mismo dice que "en muchos países, un político no puede hablar de Dios, porque lo toman como un pirado". "A cualquier político se le exige ser sincero en todos los aspectos de su vida, pero en nuestro sistema político, la gente se espanta si mencionas a Dios, en el ejercicio de esa misma sinceridad”.

Ante la televisión inglesa contestó a una pregunta que le dirigieron. "No tiene sentido negarlo. Tengo una profunda fe religiosa. No creo que sea algo malo, sino todo lo contrario, porque da fuerza a la gente".

Lstos dos gestos significativos nos muestran, que el rostro de Dios, de Cristo, sigue apareciendo en aquellas personas, que quieren dar sentido a su vida. El rostro de Cristo es el rostro de la esperanza, de la fe y del amor.