Estas jóvenes con la sonrisa a flor de piel, cantares en el corazón y una felicidad que contagia, son las novicias del Carmelo de Osuna (Sevilla). Han nacido en Colombia, allende los mares, costeñas de pura cepa, no lejos de su Barranquilla del alma. Proceden del Camino Neocatecumenal. Dios los ha llamado y viven de amores su aventura con Jesucristo en llama que consume y no da pena.
La maestra es Sor María Victoria Escamilla Martín. Una monjita joven que, con los pies en el suelo, sueña caminos de cielo. Toda de luz y fuego, vive al compás de sus hermanas e hijas, el misterio de la vocación a la vida consagrada. De izquierda a derecha he aquí sus nombres: Sor María del Carmen de la Cruz Gloriosa Donado Sevilla, Sor Viviana Mª Espitia Mejía, Sor Margareth del Pilar Araujo Ruiz y Sor Sonia Margarita Sevilla Ortiz. Iniciaron su noviciado canónico el día 11 de julio, dentro del clima de la novena de Ntra. Stma. Madre del Carmen.
El Carmelo reverdece por doquier. Es el milagro del Espíritu Santo que sigue tocando los corazones para vivir este precioso carisma que no pasa de moda. Con sus ocho siglos de historia le ocurre como al vino añejo. Cada día tiene más grados y calidad. Lo avalan sus muchos santos como Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Magdalena de Pazzi, Teresa de Lisieux, Edith Stein y Maravillas de Jesús. ¿No sientes el fuego de Dios que te quema por dentro?
KARMEL