
Eres faro de nuestra tierra
eres plegaria y rosario
eres santo escapulario
de este valle y de esta sierra.
Eres manantial de vida
eres jazmín santanero
eres fervor lisonjero
eres plegaria sentida.
Eres el mar y la orilla
eres brisa y tempestad
eres playa de bondad
de mi alma, ancla y quilla.
Eres agua en la Coracha
templo de sabiduría
causa de nuestra alegría
rosal de estío y escarcha.
Eres jaspe, arco y ara
eres columna y cornisa
arquitectura precisa
que Salomón diseñara.
Eres nardo de novena
y bengala por la Puente
de Santa Ana y de su gente
eres la niña morena.
Eres camarín de plata
donde descansa la luna
y las estrellas son una
por ser rubí escarlata.
Eres retablo de oro
y bóveda celestial
y cúpula triunfal
que guarda mi gran tesoro.
Eres la estrella polar
que guía los navegantes
y a las ánimas errantes
por el ancho e inmenso mar. |

Eres ángel que custodia
el sueño de su rebaño
corderos de Dios que antaño
expiraron por tu gloria.
Eres el escarnecido lirio
eres la fe nazarena
palio de dolor y pena
cirineo en su martirio.
Eres pasión y desvelo
eres divino fervor
de mi llanto eres pañuelo
eres justicia y valor.
Cuando yazga en frío suelo
despójame del pudor
llévame en un dulce vuelo
a tu hermosura de candor.
Eres fragancia que huelo
eres tú mi argenta flor
quiero gozar de tu cielo
de tu plenitud de amor.
Eres madre mi consuelo
eres señora mi ardor
eres nardo de mi pelo
eres Carmen mi dolor.
Paraíso del Carmelo
gloria del Padre, fulgor
monte sagrado que anhelo
donde vive el mismo Dios.
Ezequiel A. Díaz Fernández
Estepa (Sevilla) |